
El proceso de modificación de la arquitectura partió durante la década de los 70, pero el boom económico de la década de los noventa profundizo la transformación.
Los cambios en la estructura de propiedad sumado a la desprotección legal de las casonas, han permitido la demolición de barrios enteros, pese a la posición de grupos de organizados.
Los vecinos son testigos de la tenaz acecho de las inmobiliaras, quienes ofrecen millonarias sumas y ocupan cualquier resquisio legal para captar propiedades.
Este blog pretende mostrar el valor patrimonial y cultural de la atractiva Ñuñoa.
Las casas de Ñuñoa originalmente fueron un emblema de la innovación y cambio. La clase media emergente de los años 40, compuesta por inmigrantes árabes y profesionales, tenía apetito de destacarse socialmente. Para esto edificó chalet atrevidos y novedosos en su formas.
Los mandantes pedían a los arquitectos diseños vanguardista y moderno. Deseaban mostrar una casa distina como el Art-Decó, Bauhaus y Moderno y una minoría copió a la aristocracia emulando castillos.
La inspiración la tomaban de revistas como “Zig-Zag” y “Arquitectura y Urbanismo” y de edificios locales. Esto explica porque los mandantes piden casa con una torre vidriada (como la de la Clínica Santa María) o un chalet como la de tal o cual paisano.
Es una arquitectura que usa como modelo cajones con volúmenes desprovistos de decoración o casas que asemejan un barco, son viviendas aisladas, transitables por todos los costados, abiertas al paisaje y la naturaleza a través de su fachada.
Las arboledas mezcladas con el intenso ramaje circundante a las casonas es la experiencia más estimada por quienes no se rinden frente a la ocupación de los edificios en altura. Esa presencia de la naturaleza en cada rincón de Ñuñoa no es casual.
El concepto de ciudad jardín importado de la cultura anglosajona fue aceptada con gusto por quienes planificaron esta comuna cuano comenzó el traspaso de terrenos agrícolas a ser urbe. Las parcelas se fueron organizando siguiendo los caminos rurales y los canales de riego generando las avenidas como Pedro de Valdivia, Ricardo Lyon, Los Leones, etc..
En esa época hay una ordenanza que exige que los terrenos sean rectangulares con aislamiento de los vecinos no inferior a 3 metros de ante jardín. Esto responde a la cultura social la cual deseabaa vivir en una casa aislada, rodeada de árboles y jardínes, alejados de las miradas del vecino. El jardín viene a reemplazar el huerto y a reforzar el espíritu reservado del chileno.
Francisco Aedo:Universidad de Chile, 1938.
Arquitecto e ingeniero calculista. Activo impulsor de la reforma de la Universidad de Chile junto con Gebhard, Parraguez y otros. Profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile. Socio de Juan Tapia desde 1943. Autor junto a su socio de notables proyectos, particularmente del edificio ubicado en Irrarrázaval esquina Pedro de Valdivia donde se incorpora el diseño de "ventanas de bandas", pasando por delante del pilares y muros estructurales. Detenidos y desaparecido en 1974. De su trabajo destacan las casas encargadas por Negrete (José Miguel Infante 1974) , Chauqui y Naum.
Rodolfo Alonso:

Universidad Católica de Chile (PUC), 1935.
Uno de los más "entusiasmados" y activos profesionales duante los años 1935 y 1943, siguiendo una línea marcadamente de "moda", formó con un constructor hermano suyo una sociedad de diseño y construcción. Destacan las casa encargadas por las familias Bannister-Potts (Julio Zegers 3877) y Rodríguez Manjon.
Carlos Bresciani:Universidad Católica, 1946.
Tuvo una destacada labor docente en la Universidad Católica y prfesional. Trabajó en el prestigioso estudio de Valdés, Castillo y Huidobro. Bresciani recivió el Premio Nacional de Arquitectura en 1970.
Entre sus obras destaca:
La Maestanza Central de Aviación de Cerrillos,
La Iglesia de El Bosque, en Providencia. En Ñuñoa, la casa de la familia Marrodan (Brown Norte 382)
Osvaldo Castillo:
PUC de Chile, 1940.
Es un representante de la corriente "ecléctica", se dedicó al diseño de casas de estilo francés y georgian. Autor de numerosos edificios en el Centro de Santiago entre los cuales destaca el Teatro Caupolicán (de su proyecto sólo se construyo la fachada) . En Ñuñoa sobresale la casa Panayoti (Valenzuela Castillo 1661).
Vierbo Castro:
Universidad de Chile, 1931.
Académico de la Universidad de Chile y uno de los activos impulsores de la reforma de esta escuela.
Autor del proyecto de loteo de la urbanización Suárez Mujica y de varias casa modernas en dicha urbanización.
La que fuera su casa residencial aún existe en Campo de Deportes 730.
Su notable conjunto de casas construido en 1952 en avenida José M. Infante resalta como modelo de la "ciudad jardín".
Despouy R.Mauricio:

Universidad de Chile, 1934.
Profesor de la Universidad de Chile hasta los años 70. Autor del
del Hospital del Trabajador, ubicado en Bilbao esquina Vicuña Mackenna, aunque su trabajo en este edificio quedó inconcluso. Trabajó varios estilos, pero centró su creación en la arquitectura moderna, en este estilo resalta su casa Cifuentes (Eduardo Castillo Velasco 1838).
Federov, L.Vadmin:
Universidad de Praga (Checoslovaquia), 1930.
Llega a Chile en la primera década de 1930. Su trabajo se concentró fundamentalmente en las grandes casasa para inmigrantes o industriales de orígen árabe. Hay dos ejemplos Hasbún y Manzúr, lamentablemente la mayoría de sus casas hoy son irreconosibles o simplemente ya no existen, un ejemplo de esto es la casa Hasbún (José Domingo Cañas 2550).
Gebhard, P.Enrique:
Universidad de Chile, 1940.
Conocidco por su personalidad fuerte, tuvo un tormentoso paso por la universidad, fue expulsado y admitido de nuevo en 1933. Fundador de la revista arquitectura (1935) junto a Waldo Parraguez.
Autor de singulares edificios como:
Estación de Biología Marina de Montemar y Hogar Hipódromo Chile con J.Aguirre. En Ñuñoa
sobresale la casa Chávez (Sucre 1505-1513).
Exequiel Tapia:
Universidad de Chile, 1915.
Su especialidad fueron conjuntos de casas y edificios en el concepto de la ciudad jardín como modelo de crecimiento urbano. En Ñuñoa son especiales sus casas en Salvador esquina Lautaro y en Suarez Mujica 50.
Los cinco pueblos originarios de la actual Ñuñoa bautizaron este terreno como Ñuñohue, que significa ubicada en un lugar central.Cuando llegaron los españoles causaron conmoción al dividir la zona en la encomienda de Macul y Ñuñoa, la cual fue entregada a Juan Jofré.
Este sistema de vida continuó hasta el siglo Diecisiete, cuando construyerom el terreno se dividió en chacras y el deslinde del territorio fue marcado con piedras dando origen al Camino de Ñuñoa (actual Irarrázaval). Con el correr de los años, los caminos aumentaron y los senderos mejoraron, pero siguió siendo un terreno rural con arboledas y viñas.
Es en el siglo Diecinueva, junto a la instalación de la República nacen aldeas producto del aumento de la población. También cambia la organización territorial y se crea el municipio de Ñuñoa. Para su funcionamiento el terrateniente Ossa donó dos cuadras a esta institución. Así nace la actual Plaza Ñuñoa.
Tal como hoy, la municipalidad enfrentó la protesta de los vecinos cuando intentó derribar los álamos de una hermosa Alameda que corría entre la Plaza Ñuñoa y Tobalaba.
La comuna va mutando y el camino de Ñuñoa es rebautizado como Irarrázaval en honor a Manuel José Irarrázaval, autor de la ley de comuna autónoma y firmante que creó la municipalidad de Ñuñoa en 1894.
Otro emblema conocido hasta hoy es el Hospital Salvador, construyeron este edificio con dinero privad, con el cual compraron el terreno al convento Merced. Lamentablemente los recursos sólo alcanzaron para los cimientos, para funcionar se construyó encima unas barracas para el reposo de los enfermos. En 1895 se reinició la faena la cual concluyó a principios del siglo Veinte.
Así se configura su actual destino urbano. A principios del siglo Veinte ya se habían instalado carnicerías, boticas, cocinerías, panaderías y los más importante: 2 molinos.
